Las Edades de los Doctores

Estas son las edades que tuvieron los actores de Doctor Who en el momento en que han iniciado sus interpretaciones televisivas como el legendario Time Lord.

Actor
Nacido en
Doctor No.
Año Doctor
Edad
William Hartnell
1908
Doctor 1
1963
55 años
Patrick Troughton
1920
Doctor 2
1966
46 años
Jon Pertwee
1919
Doctor 3
1970
51 años
Tom Baker
1934
Doctor 4
1974
40 años
Peter Davison
1951
Doctor 5
1981
30 años
Colin Baker
1943
Doctor 6
1984
41 años
Sylvester McCoy
1943
Doctor 7
1987
44 años
Paul McGann
1959
Doctor 8
1996
37 años
Christopher Eccleston
1964
Doctor 9
2005
41 años
David Tennant
1971
Doctor 10
2005
34 años
Matt Smith
1982
Doctor 11
2010
27 años
Peter Capaldi
1958
Doctor 12
2013
55 años
Jodie Whittaker
1982
Doctor 13
2017
35 años

Update: Se ha agregado a Jodie Whittaker, quien ha sido confirmada por la BBC como el Doctor N° 13.

La trascendencia popular de las canciones ardilla

ATENCIÓN: ESTE ARTÍCULO NO DEBE TOMARSE 100% EN SERIO, AUNQUE TAMPOCO TOTALMENTE EN BROMA. SE ACONSEJA LEERSE CON UN SENTIDO LÚDICO, DESENFADADO Y SOCIALMENTE ANALÍTICO.

Cuando eres joven, no lo razonas. Y la mayoría de los adultos, tampoco lo hacen. Aunque, a decir verdad, el proceso de maduración termina paliando los efectos.

Les podemos llamar «canciones ardilla». Son esas canciones que se vuelven populares precisamente porque las letras reflejan sentimientos que muchos oyentes han experimentado, en el presente y en el futuro. Canciones con mensajes llenos de rencor, principalmente de la mujer al hombre (si me perdonan el sexismo), aunque en el sentido contrario tampoco se quedan atrás. Estoy considerando principalmente piezas populares en español, suponiendo que en inglés también existen infinidad de ejemplos.

Este tema surgió porque acabo de escuchar el tema de María José, Lo que te mereces:

Veamos, el estribillo no deja nada a la imaginación y no se anda con sutilezas:

«Cómo me gustaría tenerte de frente,
decirte tus verdades, dañarte realmente»

¿»Dañarte realmente»? Vamos, no se lo manda a decir. Cuando puse atención a la letra no pude menos que exclamar: Caray, ¡qué canción tan enferma!. Si yo escuchara que cualquier mujer le dedica eso a cualquier hombre, géneros aparte (porque si fuera al revés, pensaría lo mismo), tendría YO que decirle su verdad: la que queda mal eres tú al expresar ese ardor pues, como siempre, al que traiciona se le olvida enseguida y la persona traicionada lo guarda por mucho tiempo, a menos que sea una persona verdaderamente inteligente y haya adoptado la filosofía de que con quien se quiere estar es con quien le trate bien. Es decir, quien le merece.

Pero eso no es lo que el colectivo quiere pensar. Prefiere, en cambio, sentir que el traidor recibe su merecido. No podemos echarle la culpa a María José por promover una idea tan negativa, ni al autor o autora de la canción (no me he molestado en verificar quién es y ni me interesa), ya que lo que se busca es fijar una idea en el subconsciente popular para obtener un éxito comercial. Todos sabemos que mientras más tiempo una canción permanezca en la jugada, más utilidades dará a los involucrados en la misma (autor, intérprete, disquera). Y esto, en el mundo de los negocios, no sólo no es reprobable, sino toda una hazaña que, incluso yo, creo que debe aplaudirse.

Hay muchos casos que usted podrá recordar mejor. Haciendo una rápida revisión, me encuentro con Querida Socia de Jenni Rivera, en la que la frase «Quédate con tu traje de novia, yo me quedo con la cama» no deja lugar a dudas que la mujer no soporta que el hombre haya decidido casarse con otra, preferido a otra, y con tal de no dejarla en paz acepta seguir siendo «la otra». Un golpe autoinfligido a la dignidad, disfrazado de victoria.

Y qué me dicen de una de las precursoras de la élite de las ardillas: Lupita D’Alessio, quien encontró su nicho en el asunto del despecho y una de las canciones más icónicas que le recuerdo en este tenor (creada por Juan Gabriel), es Inocente Pobre Amiga. La famosa «Leona Dormida» (que no sé si va a despertar algún día) hizo una legendaria interpretación de este tema, con su sonrisa burlona y ademanes de «yo soy la ganadora», argumentando: «Y esa tonta que te quiere y que se enamoró de ti, no sabe lo que le espera, piensa que va a ser feliz»… lo que en realidad está diciendo: «estoy tratando de superar el hecho de que tú la preferiste a ella, haciéndome a la idea de que a ella la vas a tratar igual de mal que a mí», cuando lo más seguro es que el hombre en cuestión sí pueda encontrar la verdadera felicidad en una mujer tranquila y valiosa. Pero tampoco podemos juzgar a Juan Gabriel por esparcir este mensaje: él tenía una verdadera percepción de lo que la raza deseaba sentir y expresar.

Empecinados en conseguir el estatus de leyenda para sus creaciones, los autores (con toda la razón por el lado financiero, no me cansaré de decirlo y aplaudirles) olvidan el punto que contraviene toda lógica y sentido común: las letras de estos temas arguyen que la persona en cuestión, objeto de su desamor, ya no les importa, ya no le aman y que prefieren verle en brazos de la persona rival y, en los peores casos, verle hundirse en depresión o en fracaso, sufriendo miserablemente, ser víctimas de la misma traición o, de perdida, arrastrándose de vuelta para poder despreciarle y saciar su sed de venganza (nótese la ausencia de género). En la vida real, cuando alguien no nos importa o verdaderamente cultivamos sentimientos nobles, preferiríamos que esa persona fuera realmente libre y feliz, en lugar de ser consumidos por la amargura y el ardor.

Pero no esperamos que «la raza» lo entienda. Paquita la del Barrio y sus manejadores sí entendieron esta mecánica desde hace mucho tiempo, por lo que fueron capaces de establecer clásicos como este, un divertido compendio de insultos que, siendo realistas, cualquier hombre con dos dedos de frente se sentiría verdaderamente orgulloso si se lo dedicaran:

Porque ¿no es cierto que lo que más se odia es lo que alguna vez fue querido?

Existen muchísimos ejemplos más, pero no puedo dejar de mencionar la canción que una vez me hizo calificarla como la madre de todas las canciones ardilla, no tanto por la fuerza del mensaje sino por su penetración en la psique del pueblo, sobre todo en el momento de la ya legendaria frase: «no sé si te das cuenta con la estúpida que estás». Es increíblemente catártico para las féminas -y muy entretenido para quienes las observamos en los bares o fiestas- cantar a voz en cuello esa parte específica, imaginando que se lo están escupiendo en la cara a un amor traicionero, presente o pasado. Y tal vez, futuro:

Y si no me lo creen, vean este ejemplo selecto de entre tantísimos:

Finalmente, y para dulcificar este artículo aparentemente pesimista, les obsequio con este divertidísimo cover, que si no les saca por lo menos una ligera sonrisa, es que no son ustedes, queridos lectores, de este mundo:

https://www.youtube.com/watch?v=4d1M9ILm9no

Próximamente, un análisis similar pero con canciones derrotistas.

Dices que quieres una revolución

Lector. ¿No te da vergüenza estar aquí perdiendo el tiempo leyendo este artículo, cuando podrías estar haciendo algo verdaderamente útil para la sociedad, para tu país, para el mundo en general?

Veamos. Hagamos un pequeño examen de conciencia. ¿Cuándo fue la última vez que diste un Me gusta (like para que entiendan los iletrados y monóglotas) o escribiste Amen (no Amén, con tilde, ya que ésta se considera muestra de incultura) en una foto de algún enfermo terminal? ¿Una semana? ¿Seis meses? O… ¿Nunca? ¡Tss! Qué mal. Deberías estar haciéndolo diario.

Justamente ayer acabo de ver una imagen ya conocida en Facebook de los creadores de “Este 15 de Septiembre no vayas a dar el Grito”, esa exitosa campaña que durante seis años consecutivos ha dejado fríos a los presidentes, gobernadores y alcaldes de toda la nación. Ha sido impresionante presenciar, a consecuencia de esto, las plazas vacías y hallar a los gobernantes tristes por la ausencia de los ciudadanos, y ahora convencidos de que su deber patriótico es desertar del corrupto sistema al que pertenecen, y a los más decrépitos y necios suicidándose, anunciando que el sistema morirá con ellos.

Pues he aquí que esta nueva entrega de los imaginativos activistas nos propone que dejemos de comprar en esos establecimientos de conveniencia (cuyo nombre no debo mencionar por cuestiones éticas pero puedo dar la pista de que empieza y termina con O y tiene dos X) y en su lugar adquiramos nuestros víveres y todo lo que necesitemos en la tienda de la esquina, a ver si así aprenden los miserables abusadores capitalistas, con lo que derrocaremos este monopolio y encima beneficiaremos a los vecinos tenderos. Por supuesto, en caso de que en uno de esos pequeños negocios no encontremos lo que necesitamos, como ocurre el 75% de las veces, debemos aguantarnos y no caer en la tentación de las infames tiendas de conveniencia. A ver si así aprenden los condenados.

Pasando a temas políticos, te sugiero que compartas algún meme que enaltezca al candidato de oposición por excelencia, el cual todos sabemos a la perfección de quién se trata, y que por el solo hecho de oponerse al régimen, debe ser “el bueno”.

Es también tu deber cívico cumplir tu cuota semanal de burlarte del Presidente de la República. Con unos cuantos millones más de insultos estilo “¡burro!” y de imperativos gritos de “Si tienes dignidad ¡Renuncia!”, el titular del Ejecutivo no podrá con su sentimiento de culpa y presentará su dimisión, convenciendo a unos cuantos colaboradores y diputados quienes, con la cabeza baja, aceptarán ante el pueblo que han obrado pésimamente. Y ni siquiera permitirán que alguien de su propio partido y gabinete tome la batuta: con todas las burlas y presiones virtuales, el pueblo está a punto de conseguir el verdadero control de su país.

La televisión también está a punto de sucumbir en ésta guerra sin cuartel en la que tú, querido lector ocioso, deberías participar. La mayor empresa mexicana creadora de tanto contenido de pésimo nivel cultural casi llega a la quiebra, tal vez en uno o dos meses dejará de trasmitir al comprobar que nadie ve sus estúpidos shows, ni aplaude a sus conductores expertos en economía, ni las patéticas telenovelas y programas de vientecillos milagrosos, que son los que tienen la culpa de que el mexicano esté como esté. Faltaba más. Publica en tu muro el llamado general para que nadie vea la televisión. Gracias a esta altruista acción tuya, las empresas televisivas se corregirán o cerrarán sus puertas, y notarán que todo mundo, incluyendo los vendedores ambulantes, empleadas domésticas,limpiaparabrisas, drogadictos y cualquier ejemplar de la fauna urbana que antes no leía, ahora prefiere leer, leer y leer desde la mañana hasta la noche, gracias a la campaña paralela de “Apaga la TV y abre un libro”. Será hermoso, y gracias a ti, lector, que apoyas todas las nobles causas virtuales.

Como ejercicio adicional te recomiendo, para que aproveches cada segundo de tu tiempo libre (y del ocupado si es necesario), que muestres tu indignación profunda cuando aparezca algún video de maltrato animal. Te recomiendo, en este caso, que muestres un sinfín de desprecio por los humanos y que afirmes que los animales son mejores que ellos (no digas “que nosotros”, no es muy bien visto). El objetivo es hacer justicia poniendo en su lugar correspondiente al humano, no importa que el maltratador se haya salido con la suya: la cosa es que denigres a tu propia especie.

También debes poner el grito en el cielo(o in the cloud) cuando te topes con alguna muestra de prepotencia y discriminación contra alguna minoría, o que te solidarices cuando se presente algún caso de violencia contra la mujer o no se haga justicia a alguna. Lo del juez que recientemente no condenó a la hoguera al cerdo violador es una ocasión ideal para que tú, lector que en este momento pierdes tiempo leyendo esto, ejerzas tu poder condenatorio y hagas justicia a través de las redes. Protesta enérgicamente desde la comodidad de tu teclado y verás que pronto el junior abusivo y sus compañeros serán atrapados y se les dará la máxima sentencia posible y refundidos en prisión, donde les multiplicarán el sufrimiento que ellos infligieron. Es una noble causa, querido lector, y tú serás parte de la historia de consecución de la justicia verdadera.

https://www.youtube.com/watch?v=KfHFgLWSlr4

Estas son algunas contribuciones sugeridas en las que debes protestar a través de las redes. Debes protestar cuando:

-Veas que algún político o familiares toman vacaciones y lo presumen.
-Las esposas o hijas de los políticos estrenen ropa o zapatos caros.
-Aparece algún Lady o Lord nuevo.
-Algún compatriota comete un abuso en un sitio o evento extranjero.
-Alguien se estaciona en un lugar para discapacitados.
-El presidente de un país extranjero muy poderoso comete algún acto discriminatorio contra el resto del mundo.
-Un comentarista de la televisión dice algo con lo que no estamos de acuerdo.

Si te es posible, grábate tú mismo echando madres a diestra y siniestra acerca del tema, y sueltas el video en la red. Con esto también conseguirás que, en un futuro cercano, recuerdes con mucho orgullo cómo fuiste parte de la gran revolución, de la primavera mexicana e internacional, y podrás presumirle a tus nietos y bisnietos. Todos podemos lograrlo, es tan sencillo… únicamente necesitamos un teclado, una red social y muchas, muchas ganas de cambiar al mundo.

Será hermoso, un nuevo orden mundial, el renacer de la humanidad. Y pensar que sólo estamos a unos cuantos millones de caracteres, shares, likes y angries de lograrlo.

Nota: este artículo irá enriqueciéndose con updates a medida que surjan nuevas contribuciones sugeridas para que cambies al mundo.