La misteriosa novedad del no novedoso misterio del Aserejé

¡El origen de la letra del estribillo se sabía desde hace mucho tiempo!

El día de ayer, 25 de septiembre de 2017, el internet y las redes sociales explotaron (figurada y relativamente hablando) con un «impactante descubrimiento» (sarcasmo entre comillas): Por fin alguien había descubierto el misterio del éxito del 2002: el origen del estribillo de la famosísima canción Aserejé, interpretada por Las Ketchup:

Lo verdaderamente cómico del asunto es que muchísimos incautos, incluyendo sitios prestigiosos como Gizmodo, de prensa como La Nación y agregadores de post colectivos como Buzzfeed, cayeron en la trampa y anunciaron que después de tantos años ¡por fin se revelaba el misterio de la canción!

Los incautos y unos cuantos

Aquí algunos ejemplos de los sitios que se maravillaron y corrieron ¡a publicar la bomba del siglo!:

Milenio también cayó:

Con una sencilla búsqueda en Google encontrarás muchas publicaciones similares:

Y muchas más por el estilo.

Cabe también mencionar que muchos de esos sitios, literalmente, han copiado y pegado el texto del artículo original de BuzzFeed, que compila los tuits de… el que propició la trampa.

El que propició la trampa

Y todo porque un tuitero, milky silver chance (@Kueaff), publicó una cadena de tuits en donde se tomó el trabajo (sic) de explicar el significado de la letra:


En su defensa, no creo que él haya pretendido anunciarse con bombo y platillo como el descubridor del hilo negro, de algo que no era un misterio ni una novedad. Creo que simplemente lo hizo por aportar algo al conocimiento colectivo; lo curioso es que tantos y tantos medios lo hayan publicado sin tener idea de que era una verdad conocida desde hace mucho tiempo.

Los antecedentes

Por lo menos, aquí hay un par de videos que exploraban el origen desde el 2008:


Y en el artículo de Wikipedia de Aserejé, existe la mención muy breve de Rapper’s Delight:

La autenticidad de este antecedente puede comprobarse en las revisiones del historial del mismo artículo por lo menos desde el 2007, en la siguiente dirección: https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Aserej%C3%A9&diff=6690738&oldid=6476122

Y alguien en el sitio MarcianosMx publicó la misma explicación en enero de este mismo año, y al parecer ¡nadie le hizo caso!

¡Hasta hubo demanda!

Además, aquí está un artículo de LegalToday que data del 2010, en donde se plasma la demanda de Sugar Hill Gang por el supuesto «plagio» (que no era tal, ni procedió):
http://www.legaltoday.com/informacion-juridica/jurisprudencia/civil/sentencia-del-juzgado-de-lo-mercantil-n-6-de-madrid-del-13-de-enero-de-2010

Y en esta entrada de El País, del 2003, se menciona claramente que Aserejé está basada en «el primer rap de la historia»:

Esto nos demuestra y enseña varias cosas importantes: 1) Siempre habrá incautos en esta gran selva mediática que es el internet, 2) los medios y periodistas que los alimentan nunca investigan o comprueban la información, y 3) siempre habrá verdades que saldrán a la luz… una, y otra, y otra vez.

El Crimen del Padre Pato (patético incidente de abuso religioso en pleno siglo XXI)

El grupo artístico Coral Lutherieces se presentó el jueves 13 de Enero en la XXV Fiesta Nacional del Chivo en la ciudad de Malargüe, en Argentina. Mientras representaban «Educación Sexual Moderna», original de Les Luthiers, el «supremo» sacerdote Jorge Daniel Gómez, conocido como el Padre Pato, se subió al escenario a interrumpir el número a nombre del catolicismo. Aquí el incidente:

Aparte del serio agravio a la libertad de expresión (y artística) cometido por este cura retrógrado, encima se atrevió a hacer ciertas declaraciones impresionantes a la prensa: el periodista Cristian Molina le preguntó acerca del incidente y el curilla afirmó que «es más grave cuando se violan las convicciones sacerdotales que el abuso de los curas a niños.» Aquí el artículo.

Y entre todas estas cuestiones, yo tengo una que me molesta terriblemente: el hecho de no ser creyente no me pone abiertamente contra una institución, sin embargo, que en este caso se abuse del poder portando una sotana, y sobre todo, que ponga los intereses eclesiásticos por encima de los del sentido común, me hace hervir la sangre. El señor se cree el paladín de unas creencias que no todo mundo comparte, no acepta que hay sentido del humor por muy irreverente que sea, y por lógica, se siente engrandecido por las voces que lo aclaman.

El Padre Pato, en realidad, pone a su institución en el dilema de sancionarlo para mostrar la tan proclamada tolerancia y no perder simpatías -que tanto necesita- o quedarse callada como para que le venga bien la publicidad obtenida gratuitamente, dirigida a sus fieles sin razonamiento, que al fin le conviene como empresa multimillonaria que es. En ArgentinosAlerta.org, vean la página: «Felicite al sacerdote católico por defender públicamente la fe de su pueblo». Pura propaganda que la I.C., mañosamente, no apoya con un solo centavo de la cantidad de dinero que maneja.

Señores, ni si yo fuera creyente aprobaría esa descarada falta de respeto. Comentarios en contra (y a favor, claro) del retrógrado he leído muchos, pero ninguno lo expresó mejor que el usuario Gabriel Löfvall:

Aquí no hay duda sobre el incidente, el crimen del Padre Pato está a la vista. Mientras dudan de si Kalimba cometió abuso de menores por aprovechar a una pequeña slut, perdón, edecán (así se conoce ahora a las groupies), este miserable curita minimiza el delito de que los sacerdotes abusen de los niños (que en realidad son inocentes, no como las edecancillas) y pretende que burlarse de ellos sea un crimen diez veces mayor.

Por algo la Iglesia Católica tiene a Palpatine como su emperador, jamás había visto tal despliegue del lado obscuro de la Fuerza.

Como diria Michael Moore:

SHAME ON YOU, PADRE PATO, SHAME ON YOU!

¿Amarían los extraterrestres a Bach?

Normalmente me gusta leer cuestiones de ciencia (no tan seguido como quisiera), y Space.com es un buen lugar para enterarse de las últimas novedades en materia espacial. Pero cuando se aparece un artículo como éste, no me queda más remedio que sorprenderme y al mismo tiempo tratar de entender cómo la gente dedicada al mundo de la ciencia intenta de repente llamar la atención con aseveraciones estrafalarias. Tal vez, a la mayoría no le parezca algo tonto, a mí me lo parece especialmente viniendo de alguien acomodado como «director científico», o de cualquier organización científica que se precie de serlo.

El artículo se llama If Aliens Exist, They Will Probably Love Bach (Si los extraterrestres existen, probablemente adorarían a Bach), y puede ser encontrado en el enlace que pongo. Aquí unos extractos, de mi traducción:

«Si alguna vez hacemos contacto con extraterrestres, ellos podrían estar más interesados en aprender acerca de Van Gogh y Bach que sobre Einstein o Newton, dijeron científicos el sábado». […] «¿Qué tienen los otros chicos que saber sobre nosotros? ¿Qué tenemos para ofrecer?» preguntó Douglas Vakoch, un director del SETI (donde buscan inteligencia alienígena). «Si son tan avanzados, probablemente no podamos enseñarles sobre ciencia, pero podemos decirles lo que es estar en este precario punto en que no sabemos si vamos a continuar como especie.» […] «Los extraterrestres avanzados podrían haber olvidado lo que es vivir como vivimos los humanos, con el futuro en cuestión. Y la mejor manera de enseñarles lo que es ser humano puede ser a través del arte o la música», agregó Vakoch.».

Ese tipo de especulaciones exhibicionistas deben dejárselas a los escritores de ciencia ficción, quienes deliberadamente deben tomar las infinitas variantes y posibilidades y adaptarlas a historias cautivantes, ya sea románticas o estremecedoras. Sin embargo, en el mundo de la ciencia ficción también hay hardcore, el cual casi me parece que es un subgénero dentro del subgénero (la CF no es mainstream en la literatura, hasta donde sé), y es donde los escritores más pensantes y entrenados presentan sus ideas más pensadas, más documentadas, con el mayor rigor científico. Y precisamente, en ese obscuro rincón del pensamiento es donde una historia como ésta no tendría cabida. En primer lugar, se ignoran cuestiones primarias que cualquier científico versado en el área de la «exobiopsicofilosofología» debería atender: no hay manera de demostrar, hasta el momento, que los alienígenas puedan captar las mismas longitudes de onda con sus desconocidos órganos sensoriales, por lo que para ellos una pintura debe de no tener significado alguno, o sus oídos -o lo que sea que los supla- tal vez perciban las frecuencias de nuestra música como enredos cacofónicos. O no las perciban, finalmente, asumiendo que no necesariamente tendrían que comunicarse por medio de sonidos. Ni siquiera podríamos afirmar que, en la remota posibilidad de que hayan logrado traspasar la barrera de la velocidad de la luz y anden por aquí paseando escondidos como espías, dejando círculos en los sembradíos e insertando sondas anales en la gente (excepto en modelos glamorosas), sean de nuestra misma estatura o nos perciban como seres dignos de ser respetados. Lo más probable es que para ellos seamos como molestas colonias de hormigas que deben estudiar o desbaratar.

¿En qué momento la ciencia ficción pintó de color rosa sus tendencias y puso de moda el concepto de que «si son civilizados, deben venir en son de paz»? Ah, ya sé, desde que Spielberg abrió la presa y permitió la entrada a los soñadores al elitista mundo de la C/F y contribuyó a convertirla en la glamorosa y cool Sci-Fi (aclaro, no tengo nada en contra de Spielberg, de hecho me encanta su obra, pero los hechos son los hechos).

Posteriormente explican porqué Bach: debido a que la música de este señor era casi matemática (algo que mi cerebro de androide puede encontrar más placentero que la simple música clásica que apela a la belleza espiritual, la que aprecia la mayoría de la gente), compuesta de bucles y variaciones tan precisos que parecerían hechos en software moderno de diseño musical. ¡Cómo se habría divertido Bach con la actual tecnología! «Pierre Schwob, autor y creador del repositorio de música clásica ClassicalArchives.com» continúa el artículo, «sugirió que una pieza como «Variaciones Goldberg» de Bach, que está construída en patrones matemáticos podría ser particularmente accesible a los extraterrestres.» ¡¡Por supuesto!! Así como si pudiésemos infiltrarnos en una de sus naves, podríamos ¡infectar con un virus diseñado para Windows su complejísimo sistema de navegación extraterrestre! ¿¿Mmm, en qué película vi eso??

Todo esto es un ejemplo claro de wishful thinking, traducible como «pensamiento deseoso», y no hay mucha diferencia en la manera en que razona el creyente cuando fuerza a su cerebro a aceptar lo que quiere creer aunque la lógica lo condene. Puede parecer el final de la inocencia, pero lo más razonable es afirmar que hay muy poca posibilidad de que los extraterrestres nos contacten en el futuro inmediato de manera pública, y que si lo hacen sea como encontrarse gente de otros países y culturas. Y menos me gustaría que los humanos nos viéramos como estúpidos tratando de ofrecerles pinturas y ejecuciones musicales grabadas como si fueran embajadores de paz y terminen usándolos como sondas, pensando que para eso se las estamos tendiendo. Ay, el ser humano con su eterno antropocentrismo, ¿cuándo aprenderá?

La segunda imagen es la portada de «Switched On Bach II» de Wendy (nee Walter) Carlos.